martes, 25 de septiembre de 2012

Cuaderno de Zombitácora XXXVII: Andar derecho y mucho beber, no puede ser

Nunca un zombie supo tan bien
¡Zombies del mundo! ¡Sabemos de qué pie cojeáis! Habéis perdido la humanidad. Vuestra piel y otros órganos probablemente cuelguen pendulones de unos tristes jirones de tejido corrompido en este mismo instante. Un hambre voraz solo comparable al desenfreno culinario de Falete os despierta a media noche sin poder hacer nada por remediarlo. Maldita sea, conocemos vuestra situación, sabemos lo difícil que puede ser eso de no vivir. Hace escasos días un emo me confesó que la vida no merecía la pena y que se ríe de la muerte. Yo se que a vosotros eso no os importa, porque vosotros os descojonáis de los emos.

Mucho estrés puede ser perjudicial, y aunque una úlcera de estómago más o menos puede no ser un problema desde un punto de vista cuantitativo, es vuestra obligación manteneros lo más... enteros posible. Para ello, y con la intención de dar un toque de color a vuestras hediondas vidas, voy a compartir con vosotros la receta de otro cóctel ad hoc como ya hiciera seis meses atrás con el Walktail (CdZ XIV: Dulce y sangriento es el brebaje). En esta ocasión, el nombre no podía ser más directo: Zombie, el cóctel que va directo al tronco del encéfalo.


Donn Beach. Barman, sandunguero y bribón.
El cóctel, cuya receta llegó a mis manos por medio de Vengador, es por lo visto una petición bastante común en los Estados Unidos, hasta el punto de entrañar lo que podría considerarse una "historia tras la copa". Al parecer el inventor de la mezcla fue el barman y empresario tejano Ernest Raymond Beaumont Gantt, conocido comúnmente como Donn Beach, un tipo muy reservado en lo que al secretismo de sus recetas se refería, lo que ha dado lugar a multitud de versiones del mismo combinado, con mayor o menor fortuna en el resultado. Los tres tipos de recetas más usados bajo el nombre de Zombie, se comercializaron entre 1934 y 1956, según Sippin' Safari de Jeff "Beachbum" Berry, fijando la fecha del cóctel primigenio allá por el 1930.

No obstante, la siguiente es la receta más frecuente, habida cuenta de las posibles alteraciones:

  • 3 cl de ron negro (añejo)
  • 3 cl de ron dorado
  • 3 cl de ron blanco
  • 3 c de brandy
  • 3 cl de jugo de naranja
  • 3 cl de jugo de piña
  • 1 cl de jugo de maracuyá
  • Un chorrito de granadina
  • Hielo
  1. Mezcle todos los ingredientes en una coctelera con hielo picado. Agite y sirva en una copa.
  2. Decorar con una rodaja de naranja o con una guinda de color rojo.

Como habréis podido observar, la carga alcohólica de la bebida se las trae, razón por la cual, según dicen algunos, se le atribuyó la capacidad de dotar a quienes la ingerían la dudosa habilidad de comportarse como verdaderos muertos en vida, y de ahí el nombre de zombie. Y es que con semejante batiburrillo de licores se puede levantar al más podrido de los fiambres.

Para terminar, y para hacerlo más gráfico aun, os dejo un vídeo en el que además se añade un paso de flambeo tras usar un ron de 75º de nada. Un paso opcional que le da más vistosidad si cabe al asunto.


Sin nada más que añadir, os insto a que compartáis vuestras opiniones si decidís hacerle esta jugarreta a vuestro pobre hígado. Y recuerda, si aun estás vivo, la intención de Spoiler Zombie no es acercarte al consumo de alcohol sin mesura: nubla la consciencia, ralentiza la capacidad de reacción e impide mantener las espaldas vigiladas. Si por el contrario eres un zombie... lleva cuidado también, los probables futuros mordiscos serán tanto más elegantes cuanto más juiciosos seáis. No os criéis peor fama de la que tenéis, por el amor de dos.

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