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Shane Walsh (John Bernthal) |
¿Cómo estáis,
zombiadictos? Antes de entrar en
materia con el contenido de este post me gustaría comentar unas cosillas. Primero de todo, quiero pedir
disculpas por mi ausencia durante estos días. La semana pasada la dediqué a preparar un
viaje del que regresé ayer, así que apenas pude asomar la cabeza por el blog (aún así, habéis visto que
Inhumano no os falló y
os trajo, como todos los lunes, la
Zombitácora). Por otra parte, el texto que viene a continuación es una
review, una opinión del episodio
2x12 de 'The Walking Dead', algo que no suelo hacer y que no creo que haga en muchas más ocasiones. Si tuviera que redactar una
review de cada episodio
saturaríamos el blog y al lector. Y, por último, si todavía no has visto el
2x12, te recomiendo que no leas este post, puesto que contiene claros y contundentes
SPOILERS. Dicho esto, allá vamos.
Vi el capítulo
2x12 de 'The Walking Dead' el martes en un tren camino a
Barcelona, y debo decir que, aunque durara 45 minutos, me amenizó un par de horas de las cinco que duraba el trayecto. Esas dos horas fue el tiempo que mi chica y yo nos quedamos
pasmados preguntándonos
por qué los guionistas habían decidido que la serie tomara este rumbo tan
sumamente alejado de su
versión original, es decir, el
cómic. Que vaya por delante que yo siempre he defendido que algunas
variaciones en la trama respecto al soporte en papel me parecían
positivas (la inclusión de los hermanos Dixon, por ejemplo), pero para mi gusto, la historia ha tomado un camino que sólo tiene dos resultads posibles:
o muy bueno,
o muy malo.