
¿Podría estar cerca el fin de los 'no muertos'? La humanidad está llegando más allá de los límites del Apocalípsis Zombie, su final. ¿Por qué? Pues porque ser un caminante empieza a resultar caro.
El zombie autónomo ya no puede permitirse el pago de la cuota mensual de la seguridad social y cada vez son más las bajas que se producen. Además, en estos últimos años declarar este exceso de mordiscos ante la Agencia Tributaria les ha “pasado factura” y a muchos les empieza a costar un riñón o un ojo de la cara (o algo más) el IVI. Sí, así es: el Impuesto sobre el Valor Infectado. Y también el IMPF, el Impuesto sobre la Muerte de las Personas Físicas, que ha aumentado significativamente en los últimos tiempos.