Volvemos después de tanto tiempo sin reseñar con una buena novela. 'Instinto de superviviente', de Darío Vilas. Como he dicho, buena, pero también extraña. Quizá la leí condicionado por haber disfrutado antes con su precuela, 'Lantana, donde nace el instinto', pero sin duda es una historia que conmueve. Para empezar, tiene los ingredientes comunes de cualquier novela sobre zombies: muertos en vida que buscan devorar a humanos, y estos a su vez "resucitan" como asesinos despiadados y hambrientos. Sin embargo, el comportamiento de los mismos a veces es enigmático, y aparecen también seres extraños, hombres y mujeres con apariencia de vivos, demacrados, que avisan a los muertos de la presencia de humanos.
Pero al margen de la carrera por la supervivencia de los protagonistas, Andrés y el pequeño Damián, con 'Instinto de superviviente' Darío Vilas plantea una trama en la que los muertos pasan a un segundo plano. Sí, el mundo se va a pique, todo está infestado de zombies, pero Andrés y Damián son dos personajes profundos y con mucho por descubrir a cada página. Lo que empieza siendo una relación paterno filial acaba en algo muy distinto. El cambio brusco revuelve el estómago, así como la historia paralela de Marga, una mujer casi tan a pique como todo el país.


